Ya sabes cómo termina ese grupo de WhatsApp.
Diez personas dicen que van. En la mañana empiezan los "yo creo que puedo". En la tarde cancelan dos más. Llegas a la cancha y son siete.
No es mala suerte. Es que nadie tenía nada que perder.
En LEAGEND el partido se arma porque todos pusieron algo.